Gestiona tus fondos en el póquer

Gestión super arriesgada

No es la primera vez que comentamos que seguir una gestión monetaria con disciplina es un factor vital dentro del mundo del póquer. Cualquier rotura de las normas en este sentido puede llegar a tener consecuencias desastrosas para nuestra carrera como jugador de naipes, por lo que seguir todo a rajatabla debe ser la prioridad número uno para cualquiera de nosotros.

Sin embargo, que debamos ser rigurosos es perfectamente compatible con asumir un poco de riesgo si decidimos decantarnos por un estilo más audaz. Ya hemos dicho en otros artículos que la gestión varía en función tanto de la persona como de la modalidad de juego que se practique, pero dentro de estos límites es posible optar por unas reglas mucho más vertiginosas de cara al público general, bien porque queramos jugar límites más altos con un capital bajo o bien porque no queramos invertir todo de golpe.

Por ejemplo, en el caso de los torneos multimesa dijimos que la norma general es disponer al menos de un bankroll 100 veces superior a la entrada de los torneos que solamos disputar. Esto nos da cierta holgura para afrontar malas rachas y varianza, dos factores muy presentes en esta modalidad. Pero no es nada descabellado optar por una gestión mucho más agresiva, siempre teniendo en cuenta que el margen de maniobra será mucho más limitado. Un ejemplo claro de esto sería bajar el límite a simplemente 25 veces la entrada de un torneo. Sí, es totalmente cierto que pocas personas son capaces de aguantar la presión al verse con tan poco colchón, pero aquellas que son capaces de hacerlo tendrán acceso a torneos más suculentos con la mitad o incluso un cuarto que los demás.

Sobra decir que esto se aplica de la misma manera a otras modalidades como las mesas cash o los aclamados Sits and Go siguiendo el mismo principio. De hecho, para estas dos alternativas la opción super arriesgada es incluso más viable, pues la volatilidad es menor que en el primer caso y en consecuencia la presión implícita que el jugador siente ante una mala racha también se relativiza de forma más severa.

Este tipo de sistema es un hecho que no está diseñado para todo el mundo, solo para aquellas personas que tengan una mentalidad fuerte y una disciplina envidiable. Pero al fin y al cabo se trata de una estrategia más con sus pros y sus contras, así que dependerá exclusivamente de ti decidir cuál es la que más te conviene según tu personalidad.